Ser Ahorrador vs. Ser Tacaño: ¿Cuáles son las diferencias?

¿Cuál es la diferencia entre ser ahorrador y ser tacaño?

Seguro que a lo largo de tu vida has escuchado que ahorrar es uno de los mejores hábitos que puedes adquirir para que tus finanzas estén en orden. De hecho, en varios vídeos del canal te recomendamos que ahorres. Y es que ahorrar y no malgastar tu dinero te permitirá cumplir tus metas en el futuro. Pero existe una muy delgada línea entre ser ahorrador y ser tacaño. ¿De seguro te ha pasado que por ahorrar dinero y no querer entrar en gastos te han llamado tacaño alguna vez? Pero, ¿en verdad eres tacaño?

¿Qué es ser ahorrador?

Una persona ahorradora es aquella que no sólo cuida y valora su dinero, sino que tiene un claro objetivo que desea cumplir con este ahorro, como puede ser un viaje que siempre quiso, un coche o una casa. El ahorrador no piensa a corto plazo, porque sabe que con paciencia y esmero su dinero se convertirá en un recurso útil y conseguirá todo lo que se propone. Por eso, planifica qué hará con él, no hoy ni mañana, sino en un plazo más largo.

Veamos el siguiente caso: Valeria tiene 25 años y desde pequeña sueña con viajar a Nueva York y pasar una Navidad allí. Para cumplir este sueño, decide ahorrar. Lleva un control de sus gastos y analiza cuáles puede disminuir. Sabe que reduciendo algunos gastos podría llegar a su meta. Es así que decide comenzar a ir al trabajo en bicicleta en lugar de transporte público. Ahorra dinero y al mismo tiempo cuida su salud. También decide empezar a preparar su comida en casa e inclusive llevar comida casera al trabajo. Ahora ya no comprará comida en el buffet de la oficina, no gastará en comida a domicilio y comerá de una forma más sana.

También se dio cuenta de que tenía cable contratado, pero al mismo tiempo Netflix. Así que cortó el cable.

Una de las cosas que más le gustaba hacer era salir con sus amigas todos los fines de semana. Salían a bailar e incluso cada tanto solían ir al cine. Valeria vio que estas actividades se llevaban una gran parte de su dinero. No quería privarse de ese momento de esparcimiento, al fin y al cabo todos necesitamos de un tiempo de ocio. Por lo que decidió salir, pero con menos frecuencia. Sus amigas comenzaron a llamarla tacaña, ya que el dinero no es importante y que no se lo podían llevar a la tumba. Pero Valeria confiaba en su planificación, en que lo que hacía era importante para cumplir su objetivo.

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De esta manera, Valeria fue capaz de ahorrar bastante dinero y al cabo de seis meses ya tenía lo suficiente para sus tan anheladas vacaciones.

¿Qué es ser tacaño?

¿Y las personas tacañas? Se centran en ahorrar y evitar la mayor cantidad posible de gastos. Les da culpa gastar, incluso en aquello que realmente necesitan, pero ahorran por ahorrar, no por un fin o una meta concreta. Aún teniendo una vida económica estable, jamás se van de vacaciones ni salen a comer afuera, y si lo hacen es porque los han invitado. Las personas tacañas miden todo, comparan diferentes productos y se llevan el más económico, aunque sea de peor calidad. Puede que tengan los zapatos rotos, pero los usarán hasta que se les salgan los dedos por los agujeros. Exprimen todo al máximo.

Para una persona tacaña, lo realmente importante es cuánto dinero tienen en el bolsillo. No disfrutan la vida. De hecho, el miedo a gastar es más fuerte que sus ganas de tener una buena vida.

Veamos el siguiente caso: Juanes, un empresario de 35 años de edad, trabaja duro y gracias a esto tiene un buen pasar económico. Tiene una casa y un auto último modelo, pero hace más de 5 años que no se va de vacaciones. Se excusa diciendo que los viajes son largos, que le dan miedo los aviones o que tiene mucho trabajo por hacer. Pero el verdadero motivo por el cual no se toma vacaciones es el dinero. Juan no quiere gastar, siente culpa al hacerlo y siempre está pensando cómo gastar un poco menos. Cuando va al supermercado, elige los productos de la marca más barata, resignando incluso la calidad.

Ahorra todo lo que puede y regatea los precios. Pues ya que tiene dinero, su vestimenta no lo aparenta. Usa todo al límite para ahorrar más. Se queja de que sus amigos ya no lo visitan, pero él mismo es quien dice que nunca tiene suficiente dinero para recibir a nadie y tampoco quiere gastarlo. Y así se va aislando. Juan está solo, pero con su dinero. Y ser tacaño solo le ha traído sinsabores.

La diferencia entre ser ahorrador y ser tacaño

Habiendo visto ambos ejemplos, ¿crees que Valeria es una persona tacaña, como la llamaban sus amigas? La respuesta es no, ¿verdad? Lo cierto es que la principal diferencia entre un ahorrador y un tacaño es la finalidad con la que ahorran su dinero. Mientras que un ahorrador tiene una perspectiva enfocada en el futuro y destina un propósito a su dinero, el tacaño es un acumulador compulsivo. Su única compañía es ese dinero que hasta le duele gastarlo. Un ahorrador sabe que gracias a ese dinero cumplirá sus sueños y metas.

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Un tacaño mira con amargura y resentimiento cómo otros disfrutan mientras él se priva hasta de vivir, con tal de ahorrar unos centavos de más.

Mientras que el ahorrador intenta hacer un buen uso de su dinero, por ejemplo, adquiriendo un electrodoméstico eficiente y así bajar su consumo de electricidad, el tacaño directamente no usa el aire acondicionado, aunque se lo pueda permitir. Para un tacaño, el dinero está por encima de todo y evita gastarlo.

Un ahorrador es consciente del poder de su dinero, por eso lo cuida, planifica cómo gastarlo sabiamente, lo guarda para satisfacer necesidades futuras y tiene capacidad de previsión. Ser ahorrador es una gran filosofía de vida y, al adquirir este hábito, no tardarás en ver frutos. Comienza ya mismo a administrar tus finanzas personales y conviértete en una persona que disfruta del dinero y toma el control de su vida.

Así que ahora, cuéntanos, ¿te han llamado tacaño alguna vez? Si eres ahorrativo, estoy seguro de que sí. Pero no te preocupes, porque tú tienes un plan y al ahorrar estás en proceso de cumplirlo. Ya sea realizar un pequeño viaje, comprarte una tele, un nuevo teléfono o, ¿por qué no?, tu propia casa. Está bien ahorrar, siempre y cuando tengas una meta. Pero no por ello dejes de vivir la vida.

Estas fueron las diferencias entre ser ahorrador y tacaño. Cuéntanos qué te ha parecido el vídeo y cualquier sugerencia que tengas nos dejas un comentario y encantados te respondemos. Recuerda compártelo con tus amigos y ayúdanos con su educación financiera. También te dejamos otros vídeos similares que podrían resultar interesantes. Y si el vídeo te gustó, regálanos un me gusta, suscríbete y activa la campanita de notificaciones. Así YouTube te avisa cada vez que subimos nuevo contenido. Te espero en un próximo vídeo.

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