Descubre los 17 hábitos de los ricos que marcan la diferencia: secretos de la gente millonaria revelados

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17 Diferencias entre los ricos y los pobres en el camino hacia la riqueza financiera

La mayoría de los ricos no contaron con una herencia para poder disfrutar del éxito en sus vidas. Muchos de ellos crearon sus fortunas a partir de estrategias bien pensadas y muy bien ejecutadas. Esto nos demuestra a todos que no se requiere de suerte o de padres adinerados para poder alcanzar altos niveles de riqueza. Sin embargo, muchas personas pobres desconocen cuáles son los hábitos que influyen de manera positiva a la hora de acumular grandes cantidades de dinero.

Es por eso que en este artículo te presentaré las 17 cosas que hacen los ricos y los pobres no, para que emplees desde hoy mismo las estrategias ganadoras que conducen al éxito financiero.

Diferencia número 1: Los ricos invierten dinero para ahorrar tiempo, los pobres invierten tiempo para ahorrar dinero

Esta es una de las principales razones por las que los ricos mejoran su vida, mientras los demás reducen sus posibilidades de obtener riquezas. Muchas personas pobres buscan ahorrar al máximo cualquier moneda que les sea posible. Sin embargo, llega un momento en el que pretender ahorrar dinero termina costándonos una enorme cantidad de tiempo. Por ejemplo, si una persona pobre se entera de que en un centro comercial habrá una promoción, decide hacer presencia en una fila enorme para esperar ser atendido y con ello ahorrar dinero con la oferta en cuestión. Esto tiene dos resultados negativos frente al beneficio del descuento.

En primer lugar, en algunas ocasiones cuando una tienda ofrece una promoción, los usuarios recurrentes terminan comprando cosas que inicialmente no necesitaban, es decir piensan que ahorran dinero cuando en realidad lo gastan en cosas innecesarias. En segundo lugar, el tiempo que tardan en ser atendidos es desperdiciado por la larga espera en los comercios en vez de implementarse en alguna actividad mucho más productiva. Así es como lo piensan los ricos: ellos prefieren pagar para ahorrarse tiempo. Por ejemplo, si un rico tiene el coche sucio, no se va a poner a lavarlo para ahorrar en los costos de esto, sino que lo lleva a una lavandería o busca a alguien de su sector para que lo haga. De esta manera, él puede evitar perder horas en esa tarea y aprovechar el tiempo de sobra para cualquier tarea o actividad que le sea más útil. En algunas ocasiones, el rico paga para tener más tiempo de productividad en su trabajo, y en otras, paga para tener tiempo de calidad en su vida. Según los expertos, la riqueza se mide en tiempo y no en dinero. Al contrario de lo que muchas personas creen, el dinero en nuestra vida va y viene. Podemos pasar épocas de escasez económica, pero también de abundancia. Sin embargo, el tiempo se va y no regresa. No importa cuánto dinero ahorres o acumules, si es a costa de todo tu tiempo, cuando dispones de un equilibrio entre el dinero y el tiempo, puedes notar cómo mejora tu vida en los dos aspectos. Sin embargo, cuando decides ofrecer tu tiempo para actividades que solo te produzcan ganancias monetarias, estarás estableciendo un desequilibrio perjudicial para ti y para los que te rodean. Recuerda que se necesita tiempo para estar con los seres queridos, se necesita tiempo para las actividades de esparcimiento y caridad, y se necesita tiempo para mejorar nuestras habilidades y obtener más conocimientos. Por lo tanto, la diferencia número 1 entre los ricos y los pobres es que los ricos invierten dinero para ahorrar tiempo, mientras que los pobres invierten su tiempo para ahorrar dinero.

Diferencia número 2: Los ricos piensan en invertir parte de lo que ganan, los pobres piensan en gastar todo el dinero que les sobra

Al final del mes, todos tenemos que pagar los compromisos mensuales y una serie de pagos a realizar una vez recibimos el dinero ganado, ya sea como trabajador o como empresario. Sin embargo, en muchos casos, nos puede llegar a sobrar una parte de dinero con la que podemos disponer a gusto. Aquí es donde se nota una diferencia clara entre pobres y ricos. La mayoría de los pobres, cuando les sobra dinero, piensan inmediatamente en cómo podrían gastarlo. Las opciones pueden variar entre comprar un nuevo producto tecnológico, asistir a un concierto importante o darse algún gusto con cualquier cosa que esté en tendencia.

Por su parte, los ricos implementan un sistema de crecimiento en donde el dinero sobrante no se gasta, sino que se convierte para hacerlo crecer. Los rendimientos de este se aprovechan y se vuelven a reinvertir, creando un ciclo de crecimiento económico en donde se puede disfrutar de las ganancias y se aumente gradualmente el patrimonio. En resumen, los ricos piensan en invertir parte de lo que ganan, mientras que los pobres piensan en gastar el dinero que les sobra.

Diferencia número 3: Los ricos se sienten preparados para avanzar, los pobres no

Una dificultad que presentan algunas personas pobres es que les falta confianza en sí mismos. A pesar de estar llenos de talentos y habilidades, carecen de la confianza suficiente para sacar el máximo provecho a lo que han aprendido. Algunos pobres no se consideran buenos o lo suficientemente preparados para llevar a cabo la acción, por lo que esperan aprender más de lo que ya son expertos antes de dar el siguiente paso. La mayoría espera el momento ideal para empezar e incluso algunos llegan a requerir la aprobación de los demás. Según los reportes de entidades especializadas, siete de cada diez personas sufren el síndrome del impostor.

El síndrome del impostor es un fenómeno psicológico que hace que aquellas personas que lo padecen sientan que nunca se encuentran a la altura de las circunstancias o que sean incapaces de aceptar que merecen buenas cosas como fruto de su trabajo. Este síndrome se puede relacionar con un miedo encubierto por creer que no se está a la altura a pesar de destacar en un ámbito en particular. Un ejemplo muy claro es el de un estudiante que ha trabajado duro, pero cree que no ha rendido lo suficiente o que no conseguirá buenas notas, aunque sea altamente cualificado. En conclusión, los ricos se sienten preparados para avanzar y dan los primeros pasos, perfeccionando lo que están haciendo en el proceso. Por otro lado, los pobres esperan a sentirse totalmente preparados o a tener la aprobación de los demás antes de empezar.

Diferencia número 4: Los ricos ejecutan objetivos específicos en el presente, los pobres idealizan un gran plan para el futuro

Es natural que todos pensemos en las cosas que nos gustaría experimentar en el futuro, soñando con un mejor estilo de vida y realizando las cosas que nos apasionan de la mejor manera. Sin embargo, la diferencia entre los pobres y los ricos es que estos últimos no se dejan absorber por la fantasía, sino que trabajan de forma constante para que en el futuro los planes se conviertan en una realidad. Cuando planeamos en grande, nuestra mente se emociona por la idea fantástica que se recrea con los pensamientos.

Sin embargo, si el plan es demasiado grande o implica un tiempo prolongado para hacerse realidad, el cuerpo no logra ponerse en marcha para efectuarlo porque esto resulta abrumador y se identifica que no hay condiciones ni recursos necesarios para lograrlo. Lo que las personas ricas hacen en estos casos es subdividir el gran plan en pequeños objetivos. Es decir, si queremos conseguir algo de aquí hasta el próximo año, vamos a identificar qué acciones podemos realizar cada mes para lograrlo. Dicho de otra forma, el plan grande pasará a ser 12 planes pequeños de forma mensual. La mente no tendrá que preocuparse por la totalidad del plan, sino por una pequeña fracción del mismo. Un pequeño objetivo bien definido llevará a establecer uno mucho más grande. Así es como se consiguen los mejores resultados. En resumen, los ricos ejecutan objetivos específicos en el presente, mientras que los pobres idealizan un gran plan para el futuro sin llevar a cabo acciones concretas para lograrlo.

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Diferencia número 5: Los ricos buscan gente capacitada para delegar funciones, los pobres piensan que nadie puede hacer el trabajo mejor que ellos

Para ser exitoso, necesitamos de los demás. Es indispensable que, al momento de crear una empresa, seamos conscientes de la importancia de constituir un buen equipo de trabajo. Si la empresa solo te tiene a ti para cumplir con las funciones, significa que no eres un emprendedor, sino un autoempleado. Además, tendrás que estar al 100% para cumplir con todas las obligaciones, lo que impedirá que tengas tiempo para descansar y no contarás con la posibilidad de hacer crecer tu negocio, porque serás el encargado de las pequeñas funciones.

Aquí es donde los ricos destacan sobre la mayoría, porque ellos invierten con gran dedicación en los buenos socios y empleados, al igual que en la idea del negocio. El rico sabe que él puede hacer muchas cosas, pero delega funciones para poder hacer otras de mayor repercusión. Cuando hay gente talentosa a tu alrededor, puedes separarte de las funciones más pesadas y de los pendientes pequeños, lo que te hará ganar mucho más espacio de maniobra para que el negocio crezca y no se limite a resultados mínimos. Si eres la cabeza de cualquier empresa, tu mente debe estar enfocada en la creación de nuevas ideas para el progreso, y es por ese motivo que no debe saturarte con la realización de todas las funciones solo por creer que nadie más las puede llevar a cabo o por no querer invertir dinero en ello. Así pues, si quieres crecer económicamente, no pienses como un autoempleado de una compañía pequeña, sino como un líder de una empresa grande y destacada. En conclusión, los ricos buscan gente capacitada para delegar funciones, mientras que los pobres piensan que nadie puede hacer el trabajo mejor que ellos.

Diferencia número 6: Los ricos piensan «yo creo mi vida», los pobres piensan «la vida es algo que me sucede»

Cuando tus objetivos se establecen en el progreso y la abundancia, es importante que entiendas la relevancia de la acción. Nunca debes esperar que las cosas sucedan por sí solas. Es importante que tu mente tenga una visión de riqueza y tu cuerpo se manifieste en función de ello. No esperes que la vida te cambie, cambia toda la vida que tienes. Esa es una de las diferencias más importantes entre quienes tienen una mentalidad ganadora y quienes se resignan a las circunstancias adversas. No puedes dejar que el conformismo y la comodidad habiten en tu mente. Tienes que nutrir tus ganas de salir adelante con acciones que valgan la pena.

Quedarse en el sofá sentado esperando que las cosas pasen es una mala decisión. Salir en búsqueda de nuevas oportunidades es lo que te llevará al éxito en tu vida. Uno de los principios clave del guerrero ilustrado dice: «Si estás dispuesto a hacer solo lo que sea fácil, la vida será dura, pero si estás dispuesto a hacer lo que sea duro, la vida será fácil». Entiende que debes tomar las riendas de tu vida y comprométete a dar lo mejor para alcanzar tus ideas. Por lo tanto, la diferencia número 6 entre los ricos y los pobres es que los ricos se creen dueños de su vida y toman acciones para lograr lo que desean, mientras que los pobres sienten que la vida les ocurre sin poder ejercer influencia sobre ella.

Diferencia número 7: Los ricos juegan al juego del dinero para ganar, los pobres juegan al juego del dinero para no perder

El secreto del éxito no es tratar de evitar los problemas ni deshacerte de ellos, tampoco acobardarte ante ellos. El secreto es crecer tú de forma que seas más grande que cualquier problema. Si en tu camino se presenta cualquier obstáculo, interprétalo como un nivel de dificultad de la vida cuyo propósito no es detenerte, sino mejorarte como persona. Si afrontas un reto en el día de hoy y lo superas, es probable que mañana seas más fuerte y avances con determinación ante circunstancias similares. Por ejemplo, cuando las personas asisten al gimnasio, los primeros días todo parece más pesado de lo normal.

Los músculos del cuerpo se sienten cansados y las ganas de seguir entrenando se disminuyen. Sin embargo, quienes soportan el dolor de las primeras semanas acostumbran su cuerpo a ese ejercicio y este responde mejorando la condición física y permitiendo tener nuevas rutinas con un grado de intensidad más elevado. Estas vendrían a ser las nuevas oportunidades donde los ricos se enfocan su atención. Si el obstáculo no logra detenerte, las oportunidades surgen de diferentes formas y es ahí donde vas a encontrar las recompensas. Cuanto más grandes sean los obstáculos que puedas resolver, mayor será el negocio y el dinero que podrás manejar. En resumen, los ricos se centran en las oportunidades que surgen de los obstáculos, mientras que los pobres se centran en los obstáculos y no logran ver más allá.

Diferencia número 8: Los ricos utilizan las deudas para hacer crecer su dinero, los pobres utilizan las deudas para pagar otras deudas

Pagar una deuda con otra deuda solo alarga el problema. Tomar una deuda para saldar otros compromisos vigentes permite atender la urgencia del momento, pero no resuelve el problema de fondo. Lo único que consigues es aplazar la vida de la deuda y agravar la situación. Por ese motivo, un elemento muy importante a considerar antes de pedir un nuevo préstamo para pagar deudas vigentes es que la decisión podría resultar más costosa y, a corto plazo, podría pasarnos factura de forma más perjudicial. No se debe perder de vista que esta decisión representa comenzar desde cero con una nueva deuda, con todo lo que implica.

Así deberás tomar en cuenta que la decisión podría salir más cara debido a que comenzarás a pagar intereses desde cero y se ampliará el tiempo de la deuda, lo que devendrá en pagar un mayor monto al original. En otras palabras, pagar una deuda con otra deuda es uno de los hábitos más tóxicos con el dinero, porque te da la sensación de tranquilidad hoy, pero te condena aún más en el día de mañana. Antes de pensar en pagar una deuda con otra, analiza otras opciones y evalúa un buen plan financiero para hacer frente a tus necesidades y obligaciones de pago. En conclusión, los ricos utilizan las deudas para hacer crecer su dinero, mientras que los pobres utilizan las deudas para pagar otras deudas.

Diferencia número 9: Los ricos siguen el ejemplo de los inversores más grandes, los pobres aceptan recomendaciones financieras de cualquier persona

Cuando se tratan cuestiones del dinero, tienes que ser precavido a la hora de escuchar consejos. No todo consejero da buenos consejos, y no todo el que habla de dinero sabe cómo administrarlo. Por lo tanto, toma con prudencia las palabras de alguien que te dice qué hacer con tu economía, sobre todo si esa misma persona presenta dificultades financieras. Si quieres un consejo sobre joyas, ve a ver a un joyero. Si quieres saber la verdad sobre los corderos, ve a ver al pastor. Los consejos son una cosa que se da gratuitamente, pero toma tan solo los buenos.

Quien pide consejos sobre sus ahorros a alguien que no es entendido en la materia habrá de pagar con su economía el precio de la falsedad. Es imposible que alguien que no ha tenido dinero te enseñe cómo obtenerlo, sin embargo, sí puedes conocer sus malas experiencias para que aprendas de los errores que ha cometido y con ello puedas prevenirlos. Por ejemplo, puedes identificar las prácticas de inversión que para esa persona resultaron en pérdidas o estafas, y a partir de ahí plantéate qué debes hacer para evitar incurrir en lo mismo y así evitarlas al máximo para que no te perjudiquen a ti. En resumen, los ricos siguen el ejemplo de inversores más grandes y toman consejos de personas capacitadas y expertas en finanzas, mientras que los pobres aceptan recomendaciones financieras de cualquier persona sin discernir si sus consejos son acertados.

Diferencia número 10: Los ricos buscan ganar dinero con buenas inversiones, los pobres gastan su dinero en juegos de lotería

Las apuestas en sus diferentes modalidades son una trampa para las finanzas de las personas. La mayoría de las veces, el dinero que se invierte en este tipo de productos no se recupera, lo cual representa salidas de dinero sin ningún tipo de ganancia. Las estadísticas para ganar la lotería muestran que la posibilidad en promedio es de uno de cada 15 millones, por lo que resulta siendo más provechoso ahorrar el dinero que invertir en loterías. La mayoría de los apostadores casuales dejan de apostar cuando pierden o establecen un límite de cuánto dinero están dispuestos a perder.

Sin embargo, las personas con un problema de juego compulsivo sienten el impulso de seguir jugando para recuperar su dinero, un patrón que se vuelve cada vez más destructivo con el tiempo. El juego compulsivo, que también se conoce como trastorno del juego, es el impulso incontrolable de seguir apostando sin importar las consecuencias que eso tenga en las finanzas. Apostar significa que estás dispuesto a arriesgar algo que valoras con la esperanza de ganar algo de mayor valor. No obstante, la mayoría de las veces no sucede así, porque el negocio de las loterías necesita de un perdedor para poder generar ganancias. El problema es que, normalmente, es la persona del común la que pierde su dinero ahí, mientras que los dueños de los casinos o las casas de apuestas son los que se lucran a gran escala. Sin dudas, las apuestas son uno de los hábitos más tóxicos con el dinero, por lo que debes evitarlas al máximo. En conclusión, los ricos buscan ganar dinero con buenas inversiones, mientras que los pobres gastan su dinero en juegos de lotería con pocas posibilidades de obtener alguna ganancia.

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Diferencia número 11: Los ricos llevan un registro personal de sus deudas, los pobres acceden a ser codeudores por amistad

Es posible que en algún momento de tu vida algún familiar, colega o amigo te haya pedido que le sirvas como codeudor de un crédito para comprar vivienda, cambiar el coche o cualquier deseo de esa persona. Sin embargo, es importante que antes de aceptar, conozcas bien los riesgos y obligaciones que se asumen, pues podrías terminar como reportado en las centrales de riesgo por simplemente hacer el favor.

Los codeudores sirven como garantía de pago y siempre deben responder en caso de que el titular no pueda cumplir con sus obligaciones, es decir, si tu pariente o conocido decide no pagar por algún motivo, tú pasarás a ser el responsable de la deuda, lo que puede ser un problema grave para tus finanzas. Siempre que te pidan que seas codeudor, acércate a la entidad financiera donde se realizará el préstamo y solicita información detallada sobre el alcance de tus responsabilidades. A pesar de esto, si puedes negarte en cualquier caso a ser codeudor, te estarás librando de dolores de cabeza. Piensa siempre que las finanzas personales son de cada persona, por eso evita al máximo caer en deudas por favorecer a alguien más. En conclusión, los ricos llevan un registro personal de sus deudas y conocen los riesgos que implica ser codeudor, mientras que los pobres acceden a ser codeudores por amistad sin evaluar los riesgos asociados.

Diferencia número 12: Los ricos siguen el ejemplo de inversores más grandes, los pobres aceptan recomendaciones financieras de cualquier persona’

Para ser exitoso, necesitamos de los demás. Es indispensable que, al momento de crear una empresa, seamos conscientes de la importancia de constituir un buen equipo de trabajo. Si la empresa solo te tiene a ti para cumplir con las funciones, significa que no eres un emprendedor, sino un autoempleado. Además, tendrás que estar al 100% para cumplir con todas las obligaciones, lo que impedirá que tengas tiempo para descansar y no contarás con la posibilidad de hacer crecer tu negocio, porque serás el encargado de las pequeñas funciones.

Aquí es donde los ricos destacan sobre la mayoría, porque ellos invierten con gran dedicación en los buenos socios y empleados, al igual que en la idea del negocio. El rico sabe que él puede hacer muchas cosas, pero delega funciones para poder hacer otras de mayor repercusión. Cuando hay gente talentosa a tu alrededor, puedes separarte de las funciones más pesadas y de los pendientes pequeños, lo que te hará ganar mucho más espacio de maniobra para que el negocio crezca y no se limite a resultados mínimos. Si eres la cabeza de cualquier empresa, tu mente debe estar enfocada en la creación de nuevas ideas para el progreso, y es por ese motivo que no debe saturarte con la realización de todas las funciones solo por creer que nadie más las puede llevar a cabo o por no querer invertir dinero en ello. Así pues, si quieres crecer económicamente, no pienses como un autoempleado de una compañía pequeña, sino como un líder de una empresa grande y destacada. En conclusión, los ricos buscan gente capacitada para delegar funciones, mientras que los pobres piensan que nadie puede hacer el trabajo mejor que ellos.

Diferencia número 13: Los ricos piensan «yo creo mi vida», los pobres piensan «la vida es algo que me sucede»

Cuando tus objetivos se establecen en el progreso y la abundancia, es importante que entiendas la relevancia de la acción. Nunca debes esperar que las cosas sucedan por sí solas. Es importante que tu mente tenga una visión de riqueza y tu cuerpo se manifieste en función de ello. No esperes que la vida te cambie, cambia toda la vida que tienes. Esa es una de las diferencias más importantes entre quienes tienen una mentalidad ganadora y quienes se resignan a las circunstancias adversas. No puedes dejar que el conformismo y la comodidad habiten en tu mente. Tienes que nutrir tus ganas de salir adelante con acciones que valgan la pena.

Quedarse en el sofá sentado esperando que las cosas pasen es una mala decisión. Salir en búsqueda de nuevas oportunidades es lo que te llevará al éxito en tu vida. Uno de los principios clave del guerrero ilustrado dice: «Si estás dispuesto a hacer solo lo que sea fácil, la vida será dura, pero si estás dispuesto a hacer lo que sea duro, la vida será fácil». Entiende que debes tomar las riendas de tu vida y comprométete a dar lo mejor para alcanzar tus ideas. Por lo tanto, la diferencia número 6 entre los ricos y los pobres es que los ricos se creen dueños de su vida y toman acciones para lograr lo que desean, mientras que los pobres sienten que la vida les ocurre sin poder ejercer influencia sobre ella.

Diferencia número 14: Los ricos juegan al juego del dinero para ganar, los pobres juegan al juego del dinero para no perder

El secreto del éxito no es tratar de evitar los problemas ni deshacerte de ellos, tampoco acobardarte ante ellos. El secreto es crecer tú de forma que seas más grande que cualquier problema. Si en tu camino se presenta cualquier obstáculo, interprétalo como un nivel de dificultad de la vida cuyo propósito no es detenerte, sino mejorarte como persona. Si afrontas un reto en el día de hoy y lo superas, es probable que mañana seas más fuerte y avances con determinación ante circunstancias similares. Por ejemplo, cuando las personas asisten al gimnasio, los primeros días todo parece más pesado de lo normal.

Los músculos del cuerpo se sienten cansados y las ganas de seguir entrenando se disminuyen. Sin embargo, quienes soportan el dolor de las primeras semanas acostumbran su cuerpo a ese ejercicio y este responde mejorando la condición física y permitiendo tener nuevas rutinas con un grado de intensidad más elevado. Estas vendrían a ser las nuevas oportunidades donde los ricos se enfocan su atención. Si el obstáculo no logra detenerte, las oportunidades surgen de diferentes formas y es ahí donde vas a encontrar las recompensas. Cuanto más grandes sean los obstáculos que puedas resolver, mayor será el negocio y el dinero que podrás manejar. En resumen, los ricos se centran en las oportunidades que surgen de los obstáculos, mientras que los pobres se centran en los obstáculos y no logran ver más allá.

Diferencia número 15: Los ricos utilizan las deudas para hacer crecer su dinero, los pobres utilizan las deudas para pagar otras deudas

Pagar una deuda con otra deuda solo alarga el problema. Tomar una deuda para saldar otros compromisos vigentes permite atender la urgencia del momento, pero no resuelve el problema de fondo. Lo único que consigues es aplazar la vida de la deuda y agravar la situación. Por ese motivo, un elemento muy importante a considerar antes de pedir un nuevo préstamo para pagar deudas vigentes es que la decisión podría resultar más costosa y, a corto plazo, podría pasarnos factura de forma más perjudicial. No se debe perder de vista que esta decisión representa comenzar desde cero con una nueva deuda, con todo lo que implica.

Así deberás tomar en cuenta que la decisión podría salir más cara debido a que comenzarás a pagar intereses desde cero y se ampliará el tiempo de la deuda, lo que devendrá en pagar un mayor monto al original. En otras palabras, pagar una deuda con otra deuda es uno de los hábitos más tóxicos con el dinero, porque te da la sensación de tranquilidad hoy, pero te condena aún más en el día de mañana. Antes de pensar en pagar una deuda con otra, analiza otras opciones y evalúa un buen plan financiero para hacer frente a tus necesidades y obligaciones de pago. En conclusión, los ricos utilizan las deudas para hacer crecer su dinero, mientras que los pobres utilizan las deudas para pagar otras deudas.

Diferencia número 16: Los ricos siguen el ejemplo de inversores más grandes, los pobres aceptan recomendaciones financieras de cualquier persona’

Para ser exitoso, necesitamos de los demás. Es indispensable que, al momento de crear una empresa, seamos conscientes de la importancia de constituir un buen equipo de trabajo. Si la empresa solo te tiene a ti para cumplir con las funciones, significa que no eres un emprendedor, sino un autoempleado. Además, tendrás que estar al 100% para cumplir con todas las obligaciones, lo que impedirá que tengas tiempo para descansar y no contarás con la posibilidad de hacer crecer tu negocio, porque serás el encargado de las pequeñas funciones.

Aquí es donde los ricos destacan sobre la mayoría, porque ellos invierten con gran dedicación en los buenos socios y empleados, al igual que en la idea del negocio. El rico sabe que él puede hacer muchas cosas, pero delega funciones para poder hacer otras de mayor repercusión. Cuando hay gente talentosa a tu alrededor, puedes separarte de las funciones más pesadas y de los pendientes pequeños, lo que te hará ganar mucho más espacio de maniobra para que el negocio crezca y no se limite a resultados mínimos. Si eres la cabeza de cualquier empresa, tu mente debe estar enfocada en la creación de nuevas ideas para el progreso, y es por ese motivo que no debe saturarte con la realización de todas las funciones solo por creer que nadie más las puede llevar a cabo o por no querer invertir dinero en ello. Así pues, si quieres crecer económicamente, no pienses como un autoempleado de una compañía pequeña, sino como un líder de una empresa grande y destacada. En conclusión, los ricos buscan gente capacitada para delegar funciones, mientras que los pobres piensan que nadie puede hacer el trabajo mejor que ellos.

Diferencia número 17: Los ricos piensan en invertir parte de lo que ganan, los pobres piensan en gastar todo el dinero rápidamente

Al final del mes, todos tenemos que pagar los compromisos mensuales y una serie de pagos a realizar una vez recibimos el dinero ganado, ya sea como trabajador o como empresario. Sin embargo, en muchos casos, nos puede llegar a sobrar una parte de dinero con la que podemos disponer a gusto. Aquí es donde se nota una diferencia clara entre pobres y ricos. La mayoría de los pobres, cuando les sobra dinero, piensan inmediatamente en cómo podrían gastarlo. Las opciones pueden variar entre comprar un nuevo producto tecnológico, asistir a un concierto importante o darse algún gusto con cualquier cosa que esté en tendencia.

Por su parte, los ricos implementan un sistema de crecimiento en donde el dinero sobrante no se gasta, sino que se convierte para hacerlo crecer. Los rendimientos de este se aprovechan y se vuelven a reinvertir, creando un ciclo de crecimiento económico en donde se puede disfrutar de las ganancias y se aumente gradualmente el patrimonio. En resumen, los ricos piensan en invertir parte de lo que ganan, mientras que los pobres piensan en gastar todo el dinero que les sobra rápidamente.

Estas son solo algunas de las diferencias clave entre los ricos y los pobres en su camino hacia la riqueza financiera. Analiza estas diferencias y encuentra en ellas lecciones que puedas aplicar en tu propia vida para mejorar tus finanzas personales.

¿Qué opinión tienes sobre estas 17 diferencias entre los ricos y los pobres?

Enlace al vídeo relacionado: 40 Consejos para crear riqueza

Nos vemos en una próxima ocasión.

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