4 errores de compra que lamentamos profundamente

4 Cosas que desearíamos no haber comprado

En ocasiones, por inmadurez o impulsados por las emociones o tendencias, Camille y yo hemos gastado más de la cuenta. Sin embargo, actualmente nos consideramos personas ahorrativas y pensamos bien cada compra, preguntándonos: ¿Realmente lo necesito?

En esta ocasión, queremos compartir cuatro cosas que desearíamos no haber comprado en el pasado, esperando que esto te ayude a reflexionar en tus propias compras.

1. Camioneta

Al cumplir 22 años, necesitaba un auto para viajar a la universidad por las noches. En ese momento, mi padre estaba vendiendo su camioneta, por lo que fue lógico que comprara ese vehículo que ya conocía. Sin embargo, pronto descubrí que no necesitaba un auto tan grande.

No me malinterpretes, la camioneta es de buena calidad y útil para quienes la necesitan. Pero en mi caso, he gastado dinero extra en gasolina y he perdido tiempo lidiando con problemas de estacionamiento. Aunque vendí la camioneta después de tres años de uso, hubiese sido mejor comprar algo más pequeño y ahorrar dinero en el mantenimiento del auto.

La lección que aprendí es que debo comprar de acuerdo a mis necesidades y, al adquirir algo grande, también debo considerar los gastos adicionales que puedan surgir y si estos se ajustan a mis posibilidades.

2. Mini laptop

Aunque no era una compra tan grande como el auto, también considero que esta compra fue una pérdida de dinero. Compré una mini laptop porque estaba de moda, pero resultó ser tan pequeña que dejé de usarla rápidamente por no sentirme cómoda trabajando en ella.

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Lo que realmente necesitaba era un portátil común para las tareas universitarias, y ya tenía uno. Esta experiencia me enseñó a no dejarme llevar por las tendencias y a no comprar un artículo que cumple las mismas funciones que otro que ya poseo.

A estos dos ejemplos les siguieron muchas compras pequeñas e innecesarias que, en su momento, parecían no representar mucho dinero. Sin embargo, sumadas, representaron una cantidad considerable.

Desde hace algún tiempo, dejé de guiarme por la moda o las opiniones de otras personas. Ahora compro solo las cosas que necesito y que realmente tienen un valor para mí.

3. Celular caro

Camille cometió el error de comprar un celular por 400 dólares, motivado por el deseo de hacer buenas fotos y persuadido por su hermano. Sin embargo, como suele suceder con los productos electrónicos, el celular perdió rápidamente su valor y lo vendió por menos de 100 dólares.

Camille se dio cuenta de que no estaba utilizando todas las funciones que tenía el dispositivo, solo lo usaba para enviar mensajes, hacer llamadas y escuchar música. En otras palabras, el celular caro fue un gasto completamente innecesario, ya que uno mucho más económico hubiese cumplido con sus necesidades.

Curiosamente, hace dos años, sin buscarlo, comenzamos a utilizar un solo celular entre los dos. Esto no solo nos ayuda a ahorrar, sino que también fortalece nuestra relación.

4. Programas de computadora inutilizados

Otro gasto innecesario, según mi esposo, son algunos programas de computadora que compró en descuento. Debido a que manejamos un blog y un canal de YouTube, invertimos mucho dinero en herramientas de trabajo, como programas para crear páginas web o gestionar proyectos.

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Si bien estos programas son útiles y facilitan nuestras labores, hemos adquirido algunos que nunca hemos utilizado. Mi esposo los compró solo porque estaban en oferta, aunque en total sumaron unos cientos de dólares mal invertidos.

Esta experiencia nos ha enseñado a tener más cuidado a la hora de aprovechar los descuentos. Si no pensamos utilizar algo, es mejor no comprarlo, sin importar qué tan atractivo sea el precio.

Conclusión

No existe una regla fija que determine si una compra es buena o mala, todo depende de si realmente necesitamos el artículo y si le damos un buen uso. Nosotros hemos aprendido de nuestros errores y ahora somos más conscientes a la hora de realizar una compra.

Por supuesto, de vez en cuando todavía cometemos la ocasional compra innecesaria, pero ya no son cantidades significativas. A la hora de sacar dinero de nuestro bolsillo, siempre pensamos en qué más podríamos comprar con ese dinero, y si eso sería más importante o necesario para nosotros.

Espero leer tus historias en los comentarios. Gracias por leer este artículo y espero que te haya sido útil. ¡Hasta la próxima!

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